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lunes, 14 de marzo de 2011

Amor y amistad: la imposible reconciliación

Los amigos son para toda la vida y verdaderamente se cuentan con los dedos de la mano. Las parejas, mientras el proyecto común se mantenga, pueden durar eternamente, sin embargo, cuando por circunstancias diversas eso se rompe, no queda nada, ni tan si quiera una amistad con los componentes de incondicionalidad que la suele caracterizar; digamos que en el mejor de los casos, un buen entendimiento civilizado suele ser el final de una relación amorosa. Por lo tanto, el amor de amistad y el amor de pareja, aunque parezcan ser similares, en realidad se oponen diametralmente. ¿Qué caracteriza a uno y a otro para distinguirse tanto?
Algunos pensadores han intentado conciliar estas dos formas de amar, proponiendo como paradigma del amor verdadero, una amistad con espacios para la relación sexual. Esto que parece un despropósito desde la moral católica, no parece ser tan descabellado, si se piensa con detenimiento.

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miércoles, 2 de marzo de 2011

UNA RELACION SIN PELEAS! COMO LOGRARLO:


Cuando nos conocimos decidimos hacer un pacto, ese pacto trataba sobre lo siguiente:


Nunca dudar sobre el amor que sentimos el uno por el otro, cuando ocurre alguna situación que quisiera conllevar a una discusión sin sentido y basada en algo dudoso, repetimos esto hasta poder estar en un lugar para poder hablar tranquilamente o gritar si es necesario. Recordar que estamos juntos porque nos une el amor que sentimos el uno por el otro es como una terapia, nos hace disipar cualquier ánimo de discutir o pelear, nos relaja y nos hace poder expresar con palabras lo que nos afecta ya sea un comportamiento, alguna opinión etc.

Es solo un vaso de agua no puede haber una tormenta, todos conocerán ese dicho que dice “estas haciendo una tormenta en un vaso de agua”, pues nosotros lo aplicamos cuando a veces sentimos que todo se agotó, cuando estamos tan enojados que creemos que ya no hay solución decimos esto mentalmente: ES solo un vaso de agua no puede haber tormenta, a mí personalmente me ayuda mucho, porque a veces estamos tan sumidos en lo que ven nuestros ojos que nos olvidamos de todo lo bello y bueno que tenemos en nuestra vida, practicar esto me ayuda a poder quitar las nubes de mis ojos y ver todas las posibles soluciones al problema que me afecta en determinado momento.


Comunicar todo: tanto lo bueno como lo malo, a veces pensamos que para que una relación sea perfecta debemos decir sólo lo bueno, pues te digo que eso es un error que hace la mayoría de las parejas que luego terminan en separación. Ocultar las debilidades de una relación no la hará más duradera al contrario la deteriorará, si las bases no están bien hechas tarde o temprano un ventarrón las derribará.
Comunicar de forma asertiva lo que pensamos hacia nuestra pareja es fundamental para que la relación logre esa confianza y complicidad que nos une cada día más. No es necesario gritar las cosas, hablando de forma clara y precisa nos entienden mejor a nosotros y se entiende mucho mejor a la otra persona. Intentar ponernos en el lugar de la otra persona es buscar entenderla y conocer porque ha hecho o dicho esto o aquello. Para que exista una comunicación positiva es necesario saber escuchar lo que el otro tiene que decirnos también.
En una relación debe existir intimidad, y una relación pierde esa intimidad cuando el compañero desconoce lo que siente y piensa el otro. La idea de pareja es compartir sentimientos, pensamientos, amor etc. no se trata de sufrir en silencio. En una relación saludable existe LA COMUNICACIÓN.


Ser sinceros siempre, la sinceridad en una pareja es muy importante porque permite ser quien se es en realidad y no hacerse un disfraz de persona. Ser sincero y aportar ideas y pensamientos a la relación para crecer juntos es más divertido porque así aprendemos de nuestra pareja y la dejamos también aprender de nosotros. Decir lo que pensamos o sentimos es sinónimo de que nos sentimos a gusto con nuestra pareja al punto tal que podemos decirle todo cuanto pensamos sin ocultar nada. Es sentirse libre de decir y sentir sabiendo que no vamos a ser criticados o rechazados, es una sensación maravillosa.


Inocente hasta que se demuestre lo contrario, hay momentos en los cuales se pone en tela de juicio el comportamiento de nuestra pareja. Todo tiene una explicación y todo tiene una 
solución. Espera a escuchar su versión de las cosas no llegues a los resultados antes de tener todos los cabos atados. Esta el caso de los celos que pueden cegarnos de tal manera que armamos una historia en nuestra mente, tan real que llegamos a creérnosla, sin siquiera conocer realmente la situación.

martes, 1 de marzo de 2011

LAS PAREJAS Y LA RECONCILIACION

Hace un tiempo te enojaste con tu pareja y rompieron una relación que creías que iba a durar para siempre. Hoy lo extrañas y quisieras que te llamara y te pidiera perdón, pero por qué mejor no piensas tú en dar el primer paso.
Las relaciones se forman cuando hay dos personas de acuerdo que desean estar juntas, y los esfuerzos no pueden depender de una sola.
Antes que nada, debes estar dispuesta reconocer tu parte de responsabilidad en el problema que tuvieron, pues para enojarse se necesitan dos. Una vez que has logrado esto ya puedes pensar en hablar con tu compañero.
Después debes estar segura que deseas volver a estar con él y que vas a pedir la reconciliación arriesgándote a que te rechacen. Sin embargo, esto no debe reprimirte de intentarlo pues es mejor saber que hiciste todo lo posible por regresar y que si no se pudo no fue por no haberte atrevido. Si no pruebas y no das el paso, siempre te vas a quedar con la idea de que si hubieras llamado tal vez estarías con él.
Cuando te decidas a llamarlo, debes olvidarte de tu orgullo, pues en el amor no hay lugar para pensamientos egoístas, donde el otro tenga que asumir una culpa que recae sobre ambas partes. Es necesario, que estés dispuesta a perdonar si él cometió el error, o a pedir perdón si fuiste tú.


Además recuerda que el tono que utilices para tratar de arreglar las cosas debe ser el más conciliador posible, pues la sensibilidad de él estará dispuesta a sentirse ofendida en cualquier momento al igual que la tuya. Sé muy suave y exprésale lo que sientes, dile que lo extrañas, que deseas verlo y que quieres hablar de lo que sucedió. En estos casos es mejor ser directa para no confundir a la otra persona, y para no perder tus ideas.
De igual manera, tendrás que tener una actitud no de reproche, sino más bien tratar de llegar a un acuerdo. Es muy importante que si el error más grande fue cometido por él, tú no vengas con reproches o a retomar el dolor que te causó, es mejor ver hacia adelante y estar dispuestos ambos a perdonar las equivocaciones del otro, así como de querer olvidar todo lo malo que ha pasado hasta ahora.
Si todavía sientes rencor, trata de eliminarlo, y si la confianza que le tenías se rompió trata de recuperarla, pues una relación que no pueda apoyarse en la confianza hacia el otro y donde existen resentimientos no es sana. Así sólo conseguirás hacerte más daño tú y causarle dolor a la persona que quieres, por lo que tal vez no sea el momento.
Si crees que la herida no es tan profunda y la base de la relación sólo ocupa ser restaurada, pues adelante y no temas dar el primer paso. Hoy en día, la mujer también tiene derecho de expresar sus sentimientos por un hombre, de hacérselos saber y de intentar estar juntos.
No te preocupes si te rechaza de primera entrada, se quedará pensando en ti y tal vez más adelante cuando esté preparado quiera hablar contigo, no lo presiones, pues los hombres se alejan cuando se sienten atacados o asediados. Dale tiempo al tiempo y piensa bien las cosas, si él no te llama en los próximos días puedes intentarlo otra vez y si te vuelve a rechazar resígnate, porque ya no te quiere.
No insistas y sal con la mirada en alto, ya vendrá aquel que te aprecie de verdad. Si aceptó hablar contigo, trata de que el conflicto no se vuelva a repetir e inicia este acercamiento con mucho optimismo.